UN DIVORCIO QUE PUEDE SER ASUNTO DE ESTADO

La ex de Eskenazi amenaza con reclamar su parte de los negocios con los Kirchner

La revista Noticias le dio trascendencia al multimillonario litigio que lleva adelante Marcela Brugo contra su ex marido Sebastián Eskenazi, heredero de uno de los imperios económicos más ligados a los Kirchner. Sobre todo desde la compra del 14,9% de YPF con el aval del gobierno. Brugo, después de 15 años de matrimonio y tres hijos, parece dispuesta a dar batalla en tribunales, no sólo por los bienes que su ex declara, sino por otros, mucho más importantes, que estarían ocultos. Así es que la pulseada por la mansión en Belgrano R, los autos, los campos sojeros, etc., no sería, pese a lo desagradable del tema, el punto más complicado para Eskenazi.
Aparecen los K
Hija de un ex juez, Brugo está asistida por un equipo de abogados de primera línea y, en medio de amenazas cada vez más fuertes, se mostraría dispuesta a avanzar sobre la conexión Eskenazi-Kirchner. En particular, estarían en la mira los exorbitantes intereses pagados por el Banco de Santa Cruz a los Kirchner por sus depósitos. Este tema formó parte de la investigación por enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial, en particular los depósitos del 2008. Los Kirchner percibieron el 34% de interés por los depósitos en pesos y 47% por las colocaciones en dólares, cuando en plaza se pagaba 13,86 y 3,7 respectivamente. Los abogados de Brugo investigarían si estos insólitos intereses no esconderían también ganancias para los Eskenazi. Pero, más grave aún, sería el interés de la demandante por hurgar en el misterioso itinerario de los U$S 600 millones de la Provincia de Santa Cruz que fueron el producto de las regalías petroleras. Brugo admite que acompañó a Eskenazi a Suiza para hacer trámites relativos a esos fondos que estaban en el Credit Suisse y que, dos años atrás, terminaron avalando la compra de una parte del paquete accionario de YPF por los Eskenazi, que compraron sin poner un peso. En el pleito por los hipotéticos bienes gananciales del matrimonio, podrían ingresar ahora hasta supuestas ganancias de Eskenazi como operador financiero de los fondos en el exterior.
Asunto de Estado
En este punto, la reyerta de los ex cónyuges podría convertirse en un asunto de Estado, si es que no hay un acuerdo que enfríe las cosas. En Olivos empiezan a preocuparse seriamente, porque las ofertas iniciales de Eskenazi a su ex ni siquiera fueron contempladas. El balsámico sobreseimiento de Oyarbide podría quedar superado por los acontecimientos si el escándalo Eskenazi revela aspectos desconocidos de la fortuna K. Para los diputados y senadores opositores que están esperando el comienzo del calendario legislativo para investigar la corrupción oficial, Marcela Brugo podría convertirse en una fuente inagotable de denuncias